CRÓNICA POLICIAL. En las noches del 11 al 17 de septiembre de 1792, en el Guardamuebles de la Corona de la Plaza de la Concordia, una banda de ladrones robó las Joyas de la Corona sin que los guardias se diesen cuenta. Veamos los hechos.

El robo del milenio

El Sr. Roland, ministro del Interior, y el Sr. Restout, responsable de la seguridad del Guardamuebles de la Corona, ubicado en la Plaza de la Revolución (nota del editor: futura Plaza de la Concordia), habían llamado la atención sobre el potencial peligro. En el clima de inseguridad imperante en la capital, consideraban que la seguridad del lugar y de sus tesoros era insuficiente. En los salones de honor, además del mobiliario de las colecciones reales, se exhibían las joyas de la corona.

Según el inventario encargado por la Asamblea Nacional Constituyente en 1791, el tesoro estaba formado por más de 10 000 piedras preciosas: diamantes, perlas, rubíes, esmeraldas, topacios y zafiros. Varias piezas irreemplazables constituían este tesoro nacional, enriquecido desde el siglo XVI por los reyes de Francia, como el "Gran Zafiro" de Luis XIV y el diamante "Sancy". Entre las piedras más valiosas, el diamante "Regente" era la gema más preciosa. Su precio se estima en más de 12 millones de libras(nota del editor: varias decenas de millones de euros del siglo XXI), y el valor total de todas las gemas representa alrededor de 23 millones de libras.

Une partie des joyaux de la Couronne exposée au Musée de Minéralogie - Mines Paris Tech

Algunas de las Joyas de la Corona también se exhiben en el Museo de Mineralogía - Mines Paris Tech

 

Frente a las narices del personal del Guardamuebles

Una banda de ladrones liderada por un tal Paul Miette ingresó en la sala de las joyas para robar las gemas

Durante la noche, los ladrones treparon por la fachada del Guardamuebles , utilizando cuerdas y apoyándose en las farolas de la Plaza de la Revolución. Al llegar al balcón de la primera planta quedaron ocultos de la vista de posibles transeúntes, y consiguieron romper una ventana y contraventana del salón donde se guardaban las preciosas joyas.

 

La mayoría de los ladrones fueron detenidos rápidamente por la policía esa misma noche. Ocho de ellos fueron declarados culpables de "conspiración para robar a la República" y fueron condenados a morir guillotinados.

 

Pero, ¿quién se benefició del robo?

Los investigadores notaron muchas inconsistencias en la escena del crimen. Las cerraduras de los armarios que contenían los diamantes no habían sido forzadas. Y es difícil creer que 40 ladrones hubiesen sido capaces de robar objetos tan valiosos sin llamar la atención del personal del Guardamuebles, durante cuatro noches seguidas.

Hay muchas sospechas sobre el autor intelectual  de este odioso robo. ¿Tenían cómplices dentro del edificio? ¿Ofreció Danton las joyas al duque de Brunswick para comprar la victoria de nuestros ejércitos en Valmy? ¿O esta inaudita situación se debe simplemente a la inseguridad generalizada que reina en París en este mes de septiembre de 1792?

La invasión prusiana y las masacres de septiembre de 1792 que tuvieron lugar entre el 2 y el 6, y durante las cuales fue asesinado Thierry de Ville d'Avray, último intendente del Guardamuebles, parecen señalar hacia esta tercera hipótesis.

 

Epílogo:La mayoría de las joyas se encontraron dos años después. El diamante Regente reapareció 20 años después en Inglaterra, completamente recortado, y ahora se lo conoce como el "Diamante Hope" ("Hope" significa "esperanza" en inglés).